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En el post anterior les platiqué sobre la Empatía, su origen, significado, relevancia e impacto en la vida humana y en el reino animal.

¿Por qué es importante la empatía con el reino animal?

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Ahora, quisiera centrarme en los aspectos sensoriales que de acuerdo al mundo científico y mi experiencia me han dado sobre como relacionarnos mejor con el mundo animal.

Los motivos los he dicho y en ocasiones gritado, no es necesario profundizar más en la importancia de ser empáticos con el mundo animal.

Sin embargo, me gustaría reconsiderar, hay una imagen que gracias a la fotográfa Hannah Stonehouse llegó a las redes sociales vista por millones de personas, con cientos de comentarios y más de 300 000 likes. La fotógrafa, captó el momento preciso y comenta:

“Un perro de 19 años acunado en los brazos de su padre anoche en el Lago Superior. Schoep se duerme cada noche cuando lo sumergen en el lago. La suavidad del agua alivia sus huesos artríticos. El Lago Superior está muy caliente ahora mismo, así que la temperatura del agua es perfecta. Estoy muy feliz de haber capturado ese momento para John (Unger). Por cierto, John rescató a Schoep cuando era un cachorrito de 8 meses y él ha estado a su lado en muchas aventuras”.

Esta fotografía logró que generosos extraños donaran para los tratamientos que Schoep necesitaba, inclusive una mujer en Virginia E.U. pagó la última terapia con lasser para las coyunturas del perro.

La empatía desencadenó importantes sentimientos de solidaridad y deseo de colaboración debido a la publicación de  la tierna imagen.

Las palabras están de más, centremos la atención en cómo activar más nuestra empatía:

  • Sensibilidad sensorial:

Descifrar la vida a través de los sentidos es una experiencia muy poderosa, es una manera de regresar al origen y la vida se transforma en la oportunidad más grande y bella.Hacer ejercicios y meditar en cada sentido, ayuda a abrir el corazón y explorar la intuición. Es algo natural que se desarrolla con la consciencia de la misma experiencia. Puedes hacer ejercicios concretos para cada sentido.

  • Sensibilidad social:

Abrir los ojos, agudizar el oído, suavizar el tacto, paladear/rumiar lo que tu boca consume (o tu mente produce) y olfatear lo que a tu alrededor se presenta es la apertura a un universo en el que ves al otro de igual a igual, con sueños, aspiraciones, errores y logros. Esto propicia ser empático con la circunstancia del otro, especialmente cuando el radar de tu corazón te lo marca.

  • Intuición:

Intentar sentirte en cada momento, no perder de vista tu primera reacción, observarla, meditarla sin juzgar y tenerla presente en el conjunto de experiencias que surgen frente a algún hecho o circunstancia.

  • Interpretar la comunicación no verbal:

Observar es un camino super poderoso, te da señales que a la vista pueden no tener relevancia pero adquieren significado más adelante y te conduce a profundizar y obtienes más información.

Cuatro elementos que invitan a ir más allá de lo obvio, de lo evidente, practicarlos es una manera eficiente de abrir una puerta a una vida más amable, más comprensiva y con rasgos definidos asociados con la evolución.

Si alcanzas a ver la creación de esta manera, todo se pone en perspectiva, el fluir de las cosas avanza considerando todas las partes como un todo. En mi caso, me hace detectar algo conmovedor en aquel que da sentido al reino animal tanto como al mundo humano, ese alguien tiene una forma de ver la vida misma con más ilusión y esperanza.

Me había prevenido de cuidar mi corazón para no explotar después de ver esta y tantas, tantas imágenes, fotografías e historias del acompañamiento de los animales en nuestra trayectoria, pero no puedo, me es imposible porque vivir con alguien con pelos, plumas o escamas; sin importar el número de patas que tenga la gratitud se potencializa y estalla sin poderlo evitar.

Me consuela pensar que como dice Pablo Herreros “los que tenemos amistad con algún animal, ya sea en el presente o pasado, debemos recordar que continuamos con una tradición que se remonta al origen de los tiempos. Una verdadera historia de amor que ha durado hasta el día de hoy.”

Reflexión

Así que en lugar de hibernar en esa cómoda cueva de la apatía, busquemos empatía con el reino animal. ¿No creen?