¿Qué es escuchar?

 

Escuchas?

Escuchas?

Es sabido y conocido, que “escuchar” es una acción que pocos desarrollan más hondo, pareciera que el sentido sólo permanece en “oír”, no porque el sistema auditivo tenga alguna falla, al contrario los estímulos a los que actualmente nos sometemos son más y de distintos tipos. Sin embargo, profundizar y detectar de cerca lo que realmente se siente y vive cuando escuchamos marca una diferencia que se refleja en las distintas relaciones que tenemos con nuestro entorno: humanos y animales.

Actualmente, los sonidos llegan a ser ensordecedores, fuertes, muchos, constantes y persistentes pero a la vez ocultan el verdadero significado de las cosas o experiencias.
Por lo que el mundo es como un desierto que está esperando que los “Escuchadores” reales vuelvan y realicen su misión.

Estos “Escuchadores” no es que estén lejos o vengan de un planeta desconocido, ellos están aquí entre nosotros y seguramente tú eres uno de ellos.
¿Por qué y para qué es necesario escuchar? Para devolver la armonía al planeta, lo cuál propiciará un ambiente balanceado. Así cada uno hará su parte, cada especie aportará su intención para lograr un nuevo equilibrio de las cosas y situaciones.

Recordemos que los niños, incluso cuando nosotros lo fuimos, la atención permanente se realizaba por todos los sentidos, en especial el visual y el auditivo; después la sociedad tomó solo como lenguaje el “habla” dejando a un lado las distintas maneras de comunicación que existen alrededor; incluso el “lenguaje” se coloca como un medio superior frente a los demás, que además disuade la capacidad de comunicación con otras especies.
En este contexto, la comunicación animal disminuye su fuerza y relevancia por considerarlos seres inferiores a los humanos en su capacidad de sentir, pensar y hacer elecciones que no provengan de los instintos, esto provoca una separación de comunicación con ellos y genera distanciamiento en la relación natural y de respeto que se tenía.
Así, aunado a nuestro debilitado sentido de escucha, la comunicación animal se ha atrofiado.
Sería interesante retomar la definición de “escuchar” y sus diferencias con “oir”.

Escuchar:
” Es la capacidad para poner atención y estar concentrado en lo que la otra persona dice y se confirma que el contenido del mensaje se siente, comprende y asimila de manera correcta de las dos partes.”
En esta definición, si sustituyes la palabra “persona” por “animal” comprenderás lo relevante que es mantener comunicación con los animales.

En este sentido, sabrás si estás realmente escuchando cuando tu atención esté concentrada en lo que el animal te transmite sin importar que vengan pensamientos a tu mente o existan ruidos que intenten distraerte.
Escuchar es la base para desarrollar comunicación con los animales, sin este elemento no es posible lograr este acercamiento. Cuando aplicamos esta posibilidad, abrimos los canales de frecuencia y comenzamos a sintonizarnos con ellos, igual que hacemos con una estación de radio. Los rastreamos, abrimos nuestros sentidos y comenzamos a escuchar aún en al distancia. Lo que hacemos es crear una atmósfera propicia para realizar este contacto.

Una actitud sencilla, activa, amable y atenta brinda confianza y genera conversación profunda. Nuestra simple presencia y nuestra disposición a escuchar puede profundos efectos y construir una relación que calme e incluso ayude a sentir que el principio de una hermosa relación comienza.