Compartiendo la vida con un compañero de cuatro patas.

Compartir la vida con un compañero de cuatro patas, tiene muchos significados, unos son muy emocionales como por ejemplo:

  • Sientes amor incondicional.
  • Lealtad absoluta.
  • Alegría y buena actitud la mayoría de las veces, sobre todo cuando es un perro equilibrado y con un temperamento divertido.

 Mundo científico

Pero, ¿Qué dicen los científicos al respecto? La investigadora Deborah Coustance del Departamento de Psicología de la Universidad Golsmith de Londres, realizó un estudio con distintas razas de perros en la que se comprobó que la reacción de los perros cuando alguien tiene angustia, llora o grita es de solidaridad y empatía. Los investigadores observaron que se acercan a lamer, sentir contacto físico o cercanía de algún tipo como una manera de consuelo.

Los animales fueron enfrentados a personas que simularon llorar y al reacción inmediata fue de acercarse y brindar apoyo, principalmente a través de la proximidad física.

A los participantes que hacían zumbidos, menos perros se acercaron y a los que sólo conversaban, ni un solo se acercó.

La prueba se realizó en al casa de los dieciocho animales y también se realizó una entrevista a los responsables en los que se corroboró que sus propios perros están más al pendiente de ellos cuando los escuchan llorar que cuando es una situación de alegría o una conversación.

Los científicos, consideran que la clave está en la domesticación y la interacción con el humano por cientos de años. Para ellos, la manera de descifrar los mensajes de los humanos es habitual, la comprenden y saben cómo actuar.

No es azaroso que un perro reaccione de tal o cuál manera; recordemos que debido a que es una especie que vivió en manada, genéticamente el valor que le conceden al grupo es absoluto. La manada está por encima de cualquiera.

Para la Dra. Zoopsquiatra chilena Daniella Navarrete Talloni el comportamiento de los perros lo considera así: “Son capaces de entender signos y muecas, retos y cariños solamente con mirar un poco a sus dueños… Entienden las sonrisas y las lágrimas y hacen lo posible por reconfortar en caso de ser necesario”.

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Empatía

Y es real, la empatía que se crea establece un código de comunicación muy especial entre las dos especies. Para los humanos representa la muestra de complicidad más auténtica y desinteresada que puedan vivir y para el animal es una reacción natural.

Siempre que he vivido experiencias con perros y sus responsables, comentamos lo mismo: Se establece una relación especial porque la presencia del animal conlleva un compromiso muy particular, porque somos completamente responsables de ellos: Dependen de nosotros para vivir (calidad de vida) y esto provoca que nuestra vida se “desdoble” para atender a nuestro compañero de vida.

 

Para los animales, cuando logran estar en una familia en la que los reconozcan cuiden y amen es la mejor forma de evolucionar siguiendo la línea recta de la empatía; destreza que ha permitido continuar caminar juntos con objetivos en común.

Comunicación interespecies ha ido afinando esta relación, ofreciendo una destreza que beneficia en muchos sentidos las dos posiciones: la animal y la humana.

 

Reflexión:

“En ellos he visto sentimientos instintivos como los celos y su incapacidad de controlarlos” comenta Soledad Puértolas. Yo creo que los perros son un elemento esencial en la vida de muchos, por mi parte, mi perro Apolo nunca permite sentirme sola, lo que he vivido con él desde cachorro me hace explorar la vida desde distintas perspectivas; cada uno de mis animales ha sido diferente, desde Sisi, Luna, Herón, Bono, Camila, Zack, Darky, Chamana, Margaret y muchos más con los que he vivido. Por eso estoy segura que nunca viviré sin compartir con un animal a mi lado.